En pocas palabras
Tatuaje
Había escrito cien veces: te quiero. Ella le había pedido tantas veces que se lo dijera… Prefirió, como prueba irrefutable, ponerlo por escrito. Al principio ella se había quejado. Siempre encontraba motivo para quejarse. Pero la décima novena vez que empezó a dibujar...
Marketing elemental
Usted es el primero que la abre. Una tienda de este tipo… no funcionará. Gente muy conservadora. Simulé no escuchar y seguí acomodando mi escaparate. Colgué un surtido de sonrisas con hilo de pescar desde el techo. Apilé con estilo los abrazos fraternales en una...
Desagravio
Se dirige a la jaula de los leones para demostrarle cuánto se equivoca. Pero la evidencia salta a la vista. La jaula está vacía. Las rejas intactas, el candado cerrado. Y de los tres leones, ni rastro. Comienza a temblar y sudar bajo su traje de domador. - Lo mato,...
Mente abierta
Usted es el primero que la abre, ¿me permite mirar dentro? Asintió inclinando la cabeza para que quedara a la altura de mis ojos. No necesité hurgar en su pelo para ver. Cientos de imágenes se desplazaban raudas de un punto a otro de su mente. Palabras en moto,...
Cuenta regresiva
Había escrito cien veces: te quiero. Noventa y nueve, te extraño. Noventa y ocho, ¿por qué te has ido? Noventa y siete, no puedo vivir sin ti. Noventa y seis, regresa ya. Noventa y cinco, te encontraré. Noventa y cuatro, mía o de nadie. Noventa y tres, eres una puta....
Forastero
Entró en el bar de la estación y esperó a que los ojos se le acostumbraran a la penumbra. No le gustó lo que veía. Detrás de la barra, un calvo de vientre prominente dormitaba. En un rincón alejado, dos hombres manoseaban a una mujer entrada en años y en carnes. Atado...
Otra versión
Inmediatamente pedí que cerraran la tapa del ataúd. El sol del mediodía entraba por las ventanas y el conde no estaba allí. No quise alarmar a la servidumbre, pero enseguida supe que algo malo ocurría. Empezaba a anochecer cuando lo encontré, más pálido que nunca y...
Inaceptable
Inmediatamente pedí que cerraran la tapa del ataúd. No quiero que te vean sin tu sonrisa de leche y tu flequillo despeinado. Aunque, ese fantasma blanco no eres tú. Porque tú solo cierras los ojos para dormir, y nunca te duermes sin que yo te cuente el cuento de los...
De vuelta a casa
Sin saber por qué, le di un puñetazo y luego otro, y una patada en los riñones cuando, doblado en dos, se desplomó a mis pies. Cobarde, se protegía la cabeza. Era sencillo encontrar huecos donde encajar los puntapiés que le propinaba sin detenerme, ignorando cómo...
Decepción
Había escrito cien veces: te quiero y otras cien lo había borrado. Cien veces había albergado las palabras entre la lengua y el paladar y otras tantas se las había tragado, la t y la q raspándole la tráquea. Cien veces la había acariciado en sueños, le había comprado...
Esta vez – Relato finalista en «Escríbeme una foto II»
El muñeco fue el primero en cerrar los ojos. Esperó hasta escuchar la respiración tibia y acompasada de su dueña indicándole que ella le había imitado, y los abrió. Miró a su alrededor intentando forzar el escaso ángulo que le otorgaba la posición en que la niña lo...
Sacrificio
Recluida en el pozo seco, pronto se callará. Las demás lo han hecho, será cuestión de pocos días, dice. No puedo soportar sus gritos. Es una niña, padre. Apenas una niña. Él me mira condescendiente y no responde. Desde el púlpito nos exige que recemos. Así salvaremos...
Mi nombre es Patricia Collazo y soy la responsable de laletradepie.com, cuya finalidad es el envío de información sobre mis creaciones literarias, con la legitimación de tu consentimiento otorgado en el formulario. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación o supresión de tus datos (ver la política de privacidad) Uso Mailchimp como plataforma de automatización de e-mail marketing, Al hacer click sobre el botón para suscribirte a esta lista, tus datos serán enviados a Mailchimp para el tratamiento de los mismos.