Premiados

Rigor mortis

Al tío Ricardo hubo que enterrarlo sin su mano derecha. Por más que los de la funeraria lo intentaron e intentaron, no pudieron desprenderla de su piano. Primero lo hablaron con la familia. Bueno, eso me han contado, porque yo no estaba presente. A los niños no se nos...

Sueños rebeldes

Yo, que he vivido tantas vidas, decía mi padre el día de su cumpleaños. Entonces, de los bolsillos del pijama extraía viejos amigos: dos jefes indios, un bombero de Nueva York, un esquimal abrigadísimo, un pelotón de soldados anónimos y un sherpa bajito con el que...

Adolescente

De un día para otro comenzaste a hablar un idioma que no entendemos. Cada tanto identificamos alguna preposición o un artículo aislado, pero eso no nos permite descifrar tus mensajes. Peores son tus silencios, claro. Aunque más entendibles. Significan que no quieres...

Las croquetas de la tía

Cuando a la tía Filomena se le dio por morirse, a los niños nos mandaron a seguir viendo la tele. ¡Irnos a ver la tele con lo interesante que estaba aquello! A mi hermana Marita, no le dijimos que estaba muerta, le hicimos creer que estaba dormida. Era la más pequeña...

Unicornios rosas

Tengo una hermana imaginaria que se llama Alicia. Tiene dos trenzas largas y le faltan las paletas de arriba. No le gusta jugar a la estación de servicio ni al barco pirata, llora por cualquier tontería y tiene una vocecita insoportable. Pero yo la quiero. Para que...

Vuelo

Aunque ya se habían extinguido, su imagen permanecía palpitando en nuestras retinas y permanecíamos recostados en la hierba mirando el cielo. Entonces, mamá decía que no podíamos quedarnos dormidos a la intemperie, que el rocío nos haría mal a los pulmones. Así que...

Atardecer en el balcón

—Está empezando a refrescar —dices con la mirada perdida en las fachadas de enfrente. Y yo, que no lo había notado, siento un escalofrío en cuanto tu mano se posa sobre tu falda. Como una mariposa moteada que en pleno vuelo hubiera decidido morir. No te desplomas, tus...

De goma

El único profesor que nos dejaba mascar chicle en clase era Gutierrez, el de Lengua. Bueno, él lo llamaba goma de mascar. Y no solo nos dejaba, el día que tocaba lectura, él mismo traía los chicles y los iba dejando en cada mesa. Eran esos chicles con sabor fresa que...

Cosas mías

La niebla siempre está ahí, húmeda, viscosa. Esperando que abra la ventana para colarse en la casa. Que deje entrar a mis nietos para aprovechar el resquicio e inundarme de vacíos. Por eso he escrito sus nombres con letra clara en la pizarra del frigo: Alicia, Tomás,...

Alas blancas

Me ausentaba apenas unas horas. Las justas para darme una ducha, reacomodarme la sonrisa y regresar al hospital. Mientras tanto, Leo se quedaba con su padre. El niño hacía preguntas. Muchas. Que por qué le pinchaban tanto, que cuándo saldría de allí, que cuándo...

Madres – Primer Premio XIX Certamen Filando cuentos de mujer

Amalia Tu padre te trajo una tarde envuelto en una mantilla blanca tejida al crochet. Tenía una cinta azul celeste entrelazada en su diseño a lo largo de los bordes. Me había llamado para decirme que no me imaginaba la sorpresa que me iba a dar. Y no, no me la...

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