En pocas palabras

Lo que no explican las guías de viaje

Preparadas las maletas, emprendo viaje desde la cocina hacia el cuarto con previsible escala en la habitación de los niños. Allí pernocto un par de minutos observando las estrellas luminosas del cielorraso. Luego me sumerjo en el mar de la bañera y emerjo cual diosa a...

Justicia poética

El bosque estaba ahí, esperando que nos decidiéramos a hacerlo. Por eso no se sorprendió cuando nos vio llegar arrastrando el cuerpo rígido mientras las poderosas botas iban abriendo dos surcos a lo largo del camino. Mamá y yo bufábamos a la par, cada uno tirando de...

El bosque de los suicidas

El bosque estaba ahí, esperando. Con sus sogas anudadas colgando de los árboles. Las había de todos los colores, enganchadas a mayor o menor altura, con diámetro talla adulto o niño. Para todo tipo de motivos: en forma de corazón para los despechados, redondas como...

Limbo

Aquel día de verano de 1945, Cho y Naoko iban a compartir un paseo por la ribera del río Ota al salir de la fábrica. Ella se había esmerado en peinar su lacio cabello. Él había practicado el discurso con que le declararía su amor. Ambos faltaron a la cita y no porque...

La soledad de los lápices

Esperan impacientes que aquellos dedos vuelvan a empuñarlos. Pero no regresan. Recostados contra los bordes del lapicero, se cuentan a sí mismos, historias que justifican la tardanza que va tornándose en ausencia. Saben que algo malo ha ocurrido. Hasta un lápiz puede...

Verano en la oficina

Usted decide un día escaparse media hora antes del trabajo y comerse un helado de Vainilla de Madagascar y Chocolate Suizo, de esos que hacen en la heladería artesanal que han abierto en la esquina. Se lo promete a las ocho y cuarto, cuando quince minutos después de...

Out Run

Era el verano de tus quince años y tú eras un chaval tímido que no encajaba del todo en los grupos y que tenía contados amigos. De todos, el mejor era Alberto. Os habíais conocido en segundo, después de la gran mudanza. Desde entonces erais inseparables. Alberto era...

Deseos de escritor

La erupción empezó por los brazos, pero pronto se extendió. Las palabras emergían desde debajo de toda su piel. Las patas de las pes se clavaban en su epidermis, las alturas de las eles le hacían cosquillas, las sílabas tónicas le pinchaban con los aguijones de sus...

Estirpe de escritores

Cuando mi padre supo lo que le había hecho se puso como un basilisco. No tengo calificativos, dijo furibundo, airado, colérico. Y tenía más razón que un auténtico, real, legítimo y verdadero santo.  Cómo iba a tener calificativos si yo mismo, en pos de mis sueños...

Baipás

Esta es una familia española, aquí las mujeres no cortan ni pinchan. Fue lo primero que me dijo mi suegro cuando nos presentaron. En ese momento se ganó mi perpetua antipatía. Y yo, su eterno calificativo de marimandona. Dejé de pertenecer a su arcaica familia una...

Supervivientes

Venía en el coche, como después se supo, una señora vizcaína que iba a Sevilla a visitar a su hermana. Venían también tres hermanas que regresaban a casa después de acudir al funeral de su tía abuela Berta. Dos comerciales de esos que hablan hasta por los codos. Un...

Todo está en los libros

Mamá decidió que este verano nos iremos de vacaciones al libro de geografía de mi hermano David. Él es mayor, y como ya terminó quinto, en su libro aparecen lugares con nombres raros y que quedan lejos, muy lejos. David dice que él quiere irse a la sabana africana,...

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