Tengo el orgullo de que mi relato «De mañana» resultara ganador trimestral del concurso de microrrelatos organizado por el programa Wonderland de RNE 4 (Radio Nacional – Cataluña).
Quiero darle un agradecimiento especial a Rosa Gil por su simpatía y permanente atención, por estar al frente de un programa que promociona, impulsa y apoya la creación y el arte en general, y el género del microrrelato en particular. Es siempre un honor escuchar mi nombre los sábados por la tarde, y este sábado en especial como ganadora del trimestre.
No puedo dejar de mencionar a los dos compañeros que han recibido merecidos accesits por sus relatos: Anna Jorba Ricart y Rafa Heredero. Y al resto de ganadores semanales de este trimestre que han llegado a esta final y que cuentan con toda mi admiración y reconocimiento.
Aquí os dejo el audio del programa de hoy en el que me han hecho una entrevista en la que me he sentido muy cómoda gracias a la calidez y simpatía de Rosa y Jordi (a partir del minuto 28)
Durante las últimas semanas he participado en este certamen con mucha ilusión. Me ha tocado quedarme con el trofeo de campeona, pero estoy segura de que no era la única merecedora. He leído muchos textos fabulosos, me he reído, he llorado y he pensado mucho, porque hay que ver los temas con los que se sale esta gente a la hora de escribir. Y cuando digo esta gente, me refiero a mis amigos y compañeros de ENTC (Esta noche te cuento). No puedo más que agradecer a todos: participantes, organizadores, jurados y otros amigos de ENTC que sin participar en la copa han estado leyendo y apoyando a los protagonistas. Y los protagonistas hemos sido todos. No sólo los que hemos ido pasando de ronda en ronda, sino todos los que hemos puesto ganas e ilusión en una competencia limpia y amistosa.
Quiero hacer un resumen de mi paso por la copa, porque creo que gracias a la motivación y las consignas que nos han regalado los organizadores, he escrito textos que no creí nunca que iba a escribir. He cambiado, y he vuelto a ser yo. ¡Cómo no voy a estar agradecida!
Primera ronda
La consigna: una fotografía de Chema Madoz
Camaleón
Toda la vida camuflándose como un camaleón, decía mi madre cuando hablaban de papá. Mi tía asentía con pena. Yo no entendía. Mi padre nunca cambiaba de color.
Tan perfecto que perdía aceite, se sorprendía mi tía.
Eso es mentira, mi padre es muy limpio, saltaba yo. Confinado a mi cuarto.
Ellas seguían cuchicheando mientras yo recordaba la gabardina de papá. Siempre impecable. Lloraba hasta dormirme. Y soñaba que mi padre llevaba una gabardina manchada de aceite y se camuflaba contra una pared mugrienta para poder verme. Entonces corría a abrazarlo y me ensuciaba también. Pero no me importaba.
Segunda ronda
La consigna: incluir estas tres palabras ÚLTIMO / AMAESTRAR / POLVO (cualquier tiempo, género o número)
Omnívoros
Mi hermana Lucía se jacta de haber amaestrado a nuestros peces de colores para que muevan sus colas al verla. Lo cierto es que saben que ella les da de comer. Por cada pizca de ese hediondo alimento que les echa sobre el agua, se traga otra. Es su secreto, pero yo lo sé.
Como sé que mi hermano Luis desayuna el polvo que se acumula bajo el frigorífico, y que mi madre engulle telarañas cuando cree estar sola.
Ignoro si lo hacían antes de que papá y yo muriéramos intoxicados el último invierno. Pero supongo que no.
Tercera ronda
La consigna: un título muy coplero “La lumbre de tu cigarro”
La lumbre de tu cigarro
– ¿Papá, vienes a dormir?
– Ahora, cariño.
Me acurruco bajo las cobijas plagadas de letras. Titulares, anuncios, horóscopos. He encontrado un tesoro de esos que nos obliga a trasnochar a la lumbre de tu cigarro ¡Un crucigrama!
– Aries – simulo leer cuando entras en nuestra casa de cartón – Hoy: sorpresa cuadriculada.
Tu rostro adusto se ilumina. Del bolsillo extraes nuestro preciado boli. Sentada sobre tus piernas, digo el nombre del río de Italia (dos letras) y la lengua provenzal (cinco vertical). Tu cigarro se consume, la modorra me abraza. Con delicadeza me cubres con una capa espesa de periódicos.
Cuarta ronda
La consigna: una fotografía de José Francisco Álvarez
Piedra libre
En la plaza, todos miran hacia arriba esperando el pregón. Con mis primos jugamos a las escondidas entre las piernas de los adultos. Mi madre ha prometido llevarnos a la feria cuando termine la parte aburrida. Me toca contar. Ojos cerrados, apoyo la frente sobre su bolso. Me giro. Solo veo pantalones, zapatos, cinturones, bolsos. Me cuelo entre unas piernas abiertas, otras, otras más. Desde un extremo, alguien me hace señas para que me acerque. Creo que me dará una pista para encontrarlos. En cambio, coge mi mano prometiendo llevarme a la feria.
Pronto comprendo que nunca lo hará.
Semifinal
La consigna: agregar un capítulo a un clásico “Alicia en el país de las maravillas”
La cebra cabreada
– ¡Eh, niña!
Alicia giró topándose con una cebra de rayas rojas. Dio un respingo.
– ¿Nunca has visto una cebra?
– Sí, pero…
– Haberte girado al otro lado, para ver a la cabra.
Alicia probó. Giró a derecha e izquierda: cebra, cabra, cebra, cabra.
Prefirió a la cebra.
– ¿Por qué rayas rojas? – preguntó.
– A preguntas necias, oídos tontos
– Será sordos…
– Tontos…
– Sordos…
La cebra se convirtió en cabra. Bufaba enfadada, cuando llegó el conejo.
– ¿No sabes que no debes hablar con extraños?
Llevo haciéndolo todo el día, pensó Alicia. Y lo siguió.
Final
La consigna: el cuento debe terminar con la frase “vivíamos todos en la misma casa”.
Desahucio
Hay que recibirlos como se merecen, decía mamá. Y empecé a dormir en el sofá. Mi primo Arturo y sus padres se convirtieron en dueños de mi reino de ponis y princesas, que fueron desterrados al sótano.
La crisis, decía la abuela, que había ocupado el cuarto de la plancha con su altar lleno de vírgenes y velas. Ser solidarios, repetía papá cuando yo protestaba porque no me dejaban ver la tele.
Lo único bueno era que no me podrían castigar por lo del tío. Siempre decían que no debía permitir que una persona ajena me tocara, y ahora ya vivíamos todos en la misma casa
El sábado 20 de febrero, he tenido la suerte de participar en la I Maratón de microrrelatos Valencia escribe – Massalfassar. Ha sido una experiencia extraordinaria. Escribir en un tiempo limitado (20 minutos), un texto con determinadas pautas (un comienzo dado o un final) es un juego muy divertido. Y si juegas a un juego que te gusta en muy buena compañía, pues mucho mejor.
He podido conocer personalmente a gente cuyas letras admiro, me asombran, y me dan un poco de envidia también. Rafa Olivares, Juan Pérez y Nicolás Jarque (que oficiaba de anfitrión) hicieron que no me importara caer en la segunda ronda.
Os dejo links a los dos textos con los que he participado en la maratón.
Primera ronda: un microrrelato que comience con la frase “Estaba perdidamente enamorado de ella” Ecuación de primer grado
Segunda ronda: un microrrelato que termine con la frase “Que sea lo que dios quiera” No por mucho madrugar
Me he traído de Valencia el alma llena de buenos momentos, la alegría de comprobar que mis admirados compañeros son de carne y hueso, y este madroño que ya he plantado en mi balcón y que siempre me recordará esta aventura. ¡Gracias Valencia Escribe! Y el año que viene, quiero más…
Hoy he tenido el orgullo de que mi relato «En sepia» recibiera el Segundo Premio en el quinto certamen de microrrelatos “Escríbeme una foto” organizado por la revista “Escritores de Rivas”.
Tuve la suerte, además, de estar acompañada en el podio por mi amigo Ángel Saiz Mora que se ha llevado el primer premio con su excelente relato «El remiendo».¡Enhorabuena, Ángel!.
Como en las otras oportunidades, ha sido una experiencia muy gratificante.
Me han regalado libros, entradas para el teatro y un bonito diploma que buscará hueco entre las fotos y diplomas familiares. Un reconocimiento que me ha hecho mucha ilusión.
¡Gracias a todos por el apoyo, los aplausos, y sobre todo por estar siempre ahí!
Y otra vez me siento realmente afortunada porque la historia se repite: mi microrrelato “En sepia”, que he presentado en V CERTAMEN DE MICRORRELATOS “Escríbeme una foto”, organizado por la revista “Escritores de Rivas”, ha sido seleccionado entre los finalistas.
Me han invitado a concurrir a un acto el día 18 de enero, en el que el jurado dará a conocer los relatos ganadores.
Una vez más, pase lo que pase el día 18, es un orgullo el reconocimiento de estar entre el grupo de finalistas. Agradezco de todo corazón tanto reconocimiento.
Esta vez, el desafío era enfrentarse a una fotografía y el tema «Detrás del fusil».
Una vez que se expida el jurado, estaré autorizada a publicar mi cuento. Hasta entonces… os dejo en compañía de la fotografía que lo ha inspirado.
Uso cookies para mejorar tu experiencia en mi web, por favor acepta en el botón y sigue navegando.AceptoVer Política Cookies
Ley de Cookies
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.