Mi madre dice que al que madruga dios lo ayuda. Yo creo que es una excusa para hacer que me levante. Si fuera verdad, mi padre sería el más afortunado del mundo. Pero sale de cada mañana muy temprano, y sobre las diez regresa diciendo que no hubo suerte.

Yo, de mayor, quiero tener el trabajo de papá. A partir de las diez tendría tiempo para jugar a los videojuegos.

Le he preguntado qué ha estudiado, y me ha dicho que cinco años de universidad  para estar en la calle.

Yo, por las dudas, no estudiaré tanto. En la calle hay mucha gente, y no creo que todos hayan estudiado tanto.

Yo terminaré el cole, madrugaré mucho mucho, y que sea lo que dios quiera.