Me quedo escuchando tras la puerta.

– ¿Qué haces ahí, enano? – pregunta mi hermana acomodándose el uniforme.

– Shhhh… Está con alguien… quiero saber qué hacen – susurro.

Ella escucha los sonidos aletargados que llegan del interior. Se ruboriza y cogiéndome de la mano dice que es hora de salir.

– Pero si no he saludado a mamá – protesto.

Cuando regresamos del cole a comer, mamá canturrea en la cocina. Mi hermana me hace la señal de no se te ocurra hacer preguntas.

Abrazo a mi madre en silencio, y por primera vez desde que no está papá, la veo sonreír.