En pocas palabras

Epílogo azul

Los sorprendí a punto de sentarse a cenar. La fuente sobre la mesa estaba llena de perdices. Ella aún tenía ese brillo de estrellitas en la mirada y canturreaba las notas de un vals. Él había dejado la impecable chaqueta azul tirada con desidia sobre el sofá. Ella le...

Deseos

Había pedido a los Reyes que le devolvieran a su papá, al ratón Pérez que se lo dejara doblado bajo la almohada a cambio de dos colmillos, al ángel de la guarda que lo buscara entre las nubes con formas de elefante que eran sus preferidas, al diente de león soplado,...

Triple homicidio en la realeza

Cuando mi padre llegó a casa, no hizo falta que le dijera nada. Me encontró llorando, sentado en el pasillo, con el armario de debajo de la escalera abierto de par en par. Cerró la puerta, me abrazó y me ayudó a enterrar los cuerpos detrás del pinar que tenemos junto...

Carta secreta

Cuando llegué estaban poniendo la mesa para cenar. Era demasiado pronto. Me dejaron en el jardín recomendándome que no entrara hasta que las luces no estuvieran apagadas. Debemos descargar los paquetes más pesados primero, se excusaron. Vamos con el tiempo justo. Me...

Llame ya

Llame ya Le confesé a mi padre lo que había hecho: comprarlo en la teletienda. Me miró por encima de la montura de sus gafas y esbozó una sonrisa socarrona. No me creyó. Como en sus recuerdos siempre ha vivido en el seno de una familia bien avenida, no entiende el...

Petricor

Han pasado veinte años desde la última lluvia. Nuestros hijos nunca han visto llover. Cuando les hablamos de ello, nos miran incrédulos. Desde que la humanidad es capaz de manejar el clima, en las ciudades no llueve. Con eso evitamos atascos, charcos, accidentes e...

Fase terminal

La tripa revuelta por terremotos y tsunamis. Sudaba goterones de lodo desde las laderas, y no podía retener las riadas que bajaban incontrolables por los surcos de su piel. Vomitaba lava por los cráteres. Y de los glaciares habían empezado a desprenderse coágulos que...

Oscuridad

Era de noche y fuera del coche llovía a cántaros. —Nada de lloriqueos —había dicho mi padre mientras arrancaba. Cuando ponía esa voz y esa cara, se le obedecía sin rechistar. Pero Alba y Tito lloraban a moco tendido. Y yo, por contagio, otro tanto. — ¿Es que no habéis...

Fragmentos

Sufriendo lo indecible por amor, mamá había recortado todas las fotografías en las que aparecía papá. Por eso, su rostro fue desvaneciéndose en mi mente. Había intentado retenerlo sin conseguirlo. Llegada la adolescencia ya no lo recordaba con nitidez. Un bigote, una...

Cerca del Polo

Salió, sigilosa, a estirar las piernas. Nacho dormía abrazado a su pingüino de peluche. — ¿Podemos irnos de aquí, mamá? – había dicho, en uno de los momentos en los que la medicación le había dado una tregua – ¡Mi pingüino necesita hielo! Encendió un cigarrillo....

Naturaleza salvaje

Los fuimos rodeando. Los machos vigilantes desde las inmediaciones, las hembras saliendo al encuentro de las víctimas. Nos comimos algunos, para no defraudar a los televidentes. Aunque costó mucho porque sabían a plástico y barniz. Fueron una gacela, una cebra bebé, y...

Tratamiento de conducto

No siento dolor, estoy anestesiado. Pero la boca abierta, el líquido acumulándose, y la cara de la asistente pegada a la mía, me incomodan. La asistente ríe las bromas del dentista y a mí me dan ganas de reír también, pero no puedo, claro. Hacen buen equipo. Se nota...

Mi nombre es Patricia Collazo y soy la responsable de laletradepie.com, cuya finalidad es el envío de información sobre mis creaciones literarias, con la legitimación de tu consentimiento otorgado en el formulario. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación o supresión de tus datos (ver la política de privacidad) Uso Mailchimp como plataforma de automatización de e-mail marketing, Al hacer click sobre el botón para suscribirte a esta lista, tus datos serán enviados a Mailchimp para el tratamiento de los mismos.

A %d blogueros les gusta esto: