Fuera de cobertura

Fuera de cobertura

Al final desaparecían del horizonte y volvíamos a respirar. Cuando alguna embarcación fuera de su ruta habitual se acercaba demasiado a nuestra isla, yo procuraba distraer a los niños con una partida de Coco Parchís o desafiándolos a correr hasta la Gran Duna. Tú, mientras, apagabas el fuego y disimulabas la choza tapándola con las ramas que teníamos preparadas. Era nuestro pacto de oro, y funcionaba.

Pero últimamente, espiando tus escapadas al atardecer, te he observado desenterrar el móvil y acariciarlo con el índice, avanzando pantallas imaginarias. Y yo no te lo he dicho, pero he vuelto a soñar con Pink Floyd.

Finalista en Esta noche te cuento – Convocatoria Más vale tarde que nunca

Finalista en Esta noche te cuento – Convocatoria Más vale tarde que nunca

Esta noche te cuento me regala una nueva alegría. Mi relato «Última oportunidad» ha resultado seleccionado en la sexta convocatoria de este año, lo que me garantiza formar parte del recopilatorio 2023. Una convocatoria en la que la consigna era escribir inspirándonos en la frase «Más vale tarde que nunca».

Siempre es un gran orgullo estar entre los escogidos porque el nivel de Esta noche te cuento es muy alto. Una comunidad de escritores con gran talento y con no menos compañerismo.

Gracias Jams por tanto trabajo hecho con tanto cariño, gracias al jurado en pleno y a todos los que conforman esta particular familia.

La alegría se multiplica al ver tantos nombres queridos acompañando mi relato como seleccionados o como menciones. ¡Enhorabuena a todos ellos!

Última oportunidad

Última oportunidad

No sé por qué me he dejado arrastrar hasta aquí. No he querido decepcionar a mi chica. Insiste en que para sanar hay que perdonar.

Tus ojos se abren apenas cuando entro en la habitación. Todo es blanco: las paredes, las sábanas, tu cara, calavera vestida con una piel varias tallas grande.

Un amago de sonrisa se trepa a tu boca, que por falta de costumbre la traduce en mueca. Si esperas un reflejo de ella en la mía, permanece tumbado, te cansarás de esperar.

Ambos sabemos que nunca te levantarás de esa cama. Como mamá nunca pudo levantarse del hueco entre lavabo y bañera al que tu furia la empujó.

Ambos sabemos también que es mi última oportunidad de eximirte de culpa y la tuya de pedírmelo. Mientras articulas un “Hijo, perdóname”, extiendes tu mano esperando albergar la calidez de mis dedos. Pero ellos, traicioneros, se escapan de mí para agarrotarse alrededor de tu cuello. Abres mucho los ojos. De asombro, de ahogo. Aprieto. Bufas. Nunca es tarde para vengarse, pienso, y aprieto con más fuerza. Para perdonar, y aflojo la presión. Morirás culpable, retuerzo. Necesito sanar, flaqueo.

Testigo absorto de mi lucha, irreconociblemente débil, te echas a llorar.

Primer Premio en el X Concurso de Microrrelatos “El Roblón”

Primer Premio en el X Concurso de Microrrelatos “El Roblón”

El pasado 15 de agosto tuve el honor de recibir el primer premio en el X Concurso de Microrrelatos «El Roblón» organizado pora la Asociación Felix de Martino de Soto de Sajambre.

En esta edición la temática sobre la que tenía que girar el texto era la espera. El jurado ha considerado mi relato Libertad merecedor de la distinción, lo que me hace sentir muy orgullosa.

Gracias a este premio he tenido la oportunidad de conocer Soto de Sajambre y visitar el Museo-Escuela Felix de Martino, una verdadera joya digna de difundir.

Muchas gracias a la Asociación Felix de Martino, especialmente a la organizadora del concurso Esperanza Temprano y a toda la acogedora gente con quien tuve la oportunidad de coincidir en la entrega.

Enhorabuena a Sara Coca por su segundo premio y también al resto de finalistas.

Libertad

Libertad

Cuando llegó junio mi hermana decidió que no saldría de la barriga de mamá. Que hasta que no le pusieran un nombre de niña en lugar del ridículo Mateo con que la llamábamos desde que empezó a dar patadas, y hasta que no desecharan esa absurda ropa que mamá colgaba en el armario y le compraran un vestido con muchos volantes, no contaran con ella.

Nueve meses habíamos esperado y ella que no y que no. Que para eso no nacía.

Mamá se enfadó mucho. ¿Pero qué se cree este niño? ¡Caprichoso desde antes de nacer!, le decía a papá al volver del médico con igual diagnóstico: aún no habría parto. Si desde tan pequeño le consentimos sus caprichos ¿qué ejemplo estamos dando a su hermana mayor?, argumentaba señalándome con el mentón.

Yo, que prefería que Mateo fuera una niña, estaba ansiosa por conocerla. Pero ella se hizo rogar nueve meses más. Entrado marzo, mamá era toda barriga y apenas podía caminar. Recién entonces claudicó y preguntó como al aire… ¿qué nombre os gustaría que le pusiéramos a la niña? Yo aposté por Aitana, papá por María y al final, al día siguiente nació mi hermana. Se llamó Libertad.

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