Experta

Experta

Ese no es nuestro estilo de familia, masculla mi abuela cuando mamá dice que ya recogeremos la mesa mañana.

Entonces mamá, bufando, friega los platos y después se sienta a ver la tele.

Que cómo vamos a mirar esas series de tiros, protesta la abuela. Que los tiros, tiros traen y ya sabemos lo que pasa. Entonces mamá abandona resignada el sofá, se lava los dientes y se va a dormir sin escucharla sentenciar que, si te acuestas sin quitarte el maquillaje, amaneces momia.

La abuela se adueña del sofá farfullando que en esta familia nunca le hacemos caso. Exactamente lo mismo que decía cuando estaba viva.

En la final de Relatos con Banda Sonora 2020

En la final de Relatos con Banda Sonora 2020

Hoy he tenido la suerte de que en la primera semana de concurso, mi relato Caballos negros resultara elegido y pasara a la final del concurso de Relatos con Banda Sonora organizado por La Ventana de verano (Cadena Ser) y Escuela de Escritores.

El relato fue inspirado en la canción Horses de Patti Smith

Una alegría estar ya en la final de este concurso que cada verano nos permite seguir escribiendo y apostando por las palabras y la música.

A finales de agosto, conoceremos el microrrelato ganador de esta edición.

Muchas gracias a tod@s cuanto me seguís y alentáis mi camino.

Caballos negros

Caballos negros

Los caballos suelen llegar de noche. Durante el día se agazapan tras los grititos felices con que Manuela me recibe cuando traigo la barra de pan que casi siempre consigo.

Cuando no, los caballos negros entran conmigo en la chabola y no se van hasta la mañana, cuando dejo a Manuela dormida, exhausta de llorar hambre.

Pero si llegan de noche, los caballos se ensañan conmigo. No soportan que acaricie el pelo sucio de Manuela y le cante la canción que recuerdo de cuando no había caballos, ni miradas esquivas en la calle, ni cabezas negando ante mi mano tendida.

Finalista en el Concurso de Microrrelatos Los niños del Paraguas

Finalista en el Concurso de Microrrelatos Los niños del Paraguas

Estos días he recibido otra buena noticia. Mi relato Aprendizajes (aquí lo puedes leer) ha estado entre los finalistas del Concurso de Microrrelatos «Los niños del paraguas», que ha sido ganado, en forma muy meritoria, por mi amigo MiguelÁngel Flores.

La consigna era escribir un microrrelato cuyos protagonistas fueran una pareja de niños y un paraguas.

Muchas gracias a Aguas de Cádiz, organizadores del concurso, por fomentar la creatividad y por este reconocimiento.

Aprendizajes

Aprendizajes

Lo del paraguas colgado en el picaporte de la puerta de entrada es de las primeras cosas que aprendimos. Tampoco es tan difícil. Si cuando llegamos del cole, el paraguas rojo de mamá está colgado en la puerta, significa que tenemos que entrar en silencio y prepararnos la merienda. Bueno, yo se la preparo a Jaime, que para eso soy la mayor.

Lo siguiente que aprendimos fue a decirle a papá que mamá salió a hacer un recado si llama desde el barco en tarde de paraguas.

A jugar al ajedrez todavía no aprendimos. Y parece un juego muy divertido. Para eso tenemos que crecer un poco más, dice mamá cuando le pedimos que nos enseñe.

Mientras tanto, estoy aprendiendo a subir el volumen de la tele de la cocina en cuanto las partidas en el cuarto de mamá empiezan a ponerse más reñidas. Para eso soy la mayor, y no puedo permitir que Jaime la escuche gritar palabrotas y chillar amenazando con comerles la torre, cuando sus amigos están a punto de darle jaque mate. Por más tarde de paraguas rojo que sea.