El lunes 9 de septiembre dio comienzo la primera temporada de Relatos en Cadena.

Una gran alegría, empezar temporada siendo escogida finalista semanal.

Doble alegría, en realidad, porque fue una gran sorpresa que dos de los relatos que había enviado fueran escogidos para estar en esta final. Tal como las bases indican, tuve que decidirme por uno de ellos. Como pedir a una madre que escoja uno de sus hijos.

La final la ganó mi compañera y amiga Elena Benthencourt, lo que ha significado para mí una gran alegría. Así vale la pena no ganar de vez en cuando.

Tengo que agradecer a María Gil, ganadora de la anterior temporada de Relatos en Cadena, esa frase tan inspiradora que dejó gracias a la cual me he llevado esta doble alegría de lunes.

El relato que escogí se llama Genes. Y el otro, su hermano no menos querido fue Deseos de escritor.

Mi enhorabuena a Elena y al otro finalista semanal, Alfonso.

¡Seguiremos intentándolo!

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