Pero ya nada sería igual. Las igualdades fundamentales se habían quebrado, las fórmulas yacían desparramadas a sus pies. El seno de ella, contra toda propiedad, había aparecido elevado al cuadrado y sumado a un coseno ajeno. Él revisó por enésima vez su demostración. Sólo había utilizado identidades irrefutables, axiomas, hipótesis firmes y probadas. No veía donde estaba el error. Tal vez en una interpolación, en una derivada, en un redondeo demasiado inexacto… Ella prefirió la tangente para evitar dar explicaciones. Él recogió uno a uno sus términos, sus signos, sus incógnitas para alinearlos prolijos en otra página.
Empezó a pensar en un nuevo teorema.
Gracias a todos, amigos. Por los mensajes, la compañía, el apoyo, el saberos ahí. ¡Ahora a la final mensual!
Podéis escuchar la final o leer los textos en la web de Escuela de escritores (ganador semana 8).

Me ha encantado este relato.
Cómo una ciencia que no tiene nada de literatura, se puede convertir en las metáforas perfectas para expresar una situación.
Sigue explorando !!
Un abrazo
¡Muchas gracias! Es lo que tiene estar rodeada de «mentes matemáticas». Seguiré, claro…
Es un juego buenísimo. No me extraña que te premien, Patri.
¡Gracias, Miguel Ángel!
Felicitaciones, Patricia. Un relato muy logrado y ocurrente. Juegas estupendamente con las metáforas y los juegos de palabras. El título le viene al pelo y con el final has puesto el listón muy alto para seguir hilando.
¡Gracias, Pepe!
Lo del final no lo he hecho adrede pero… espero que hayas participado continuándolo con uno de tus buenos cuentos. Un saludo.
[…] mi relato “Ciencia inexacta” ha quedado segundo en la final mensual de noviembre del concurso de Relatos en cadena. Un gran […]