Que mi hermano Toni termine la carrera es una quimera. Eso dice mi abuela. Pregunto qué significa quimera. Que Toni no es un genio y la ingeniería le queda grande, responde. Como una camiseta. Vamos, que ella no se lo cree.
Aunque la abuela dice que Toni pronto seguirá la huella de papá y nos abandonará, siempre está ahí. Él me enseñó a dibujar de un solo trazo circunferencias con compás, y me consoló diciéndome que nadie había puesto tanta garra como yo, cuando quedé último en la carrera intercolegial. Porque él estaba allí, y mamá trabajando. Y la abuela diciendo que cómo me apunto si no valgo para nada.
Pero hoy no. Hoy Toni no estaba. Cuando un policía llamó al timbre pidiendo hablar con mamá, Toni no estaba.
Que ya no volverá a estar, me dicen. Eso debe ser una quimera. Porque yo no me lo creo.
