Ayer tuve el inmenso placer de visitar Jaén para recoger el Primer Premio de la modalidad Narrativa en los Premios literarios José Román Grima.

El jurado de estos premios ha otorgado un galardón muy especial a mi cuento Demasiado viejo.  Un verdadero orgullo, sin duda. Sin embargo, si algo me ha emocionado y me ha hecho sentir lo importante que puede ser la literatura en nuestras vidas, ha sido conocer de cerca la figura de José Román Grima gracias al homenaje que estos premios le rinden. Cuanto más, cuando quienes me han hecho conocer y apreciar a Pepe (como todos lo llaman) han sido sus amigos, sus compañeros, su gente más querida.

Pepe Román ha sido maestro, escritor, gestor cultural y propulsor de una gran obra solidaria. Un orgullo para Jaén y para todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerlo y entre quienes sigue estando muy presente.

La editorial Liberman, ha publicado el libro «Palabras solidarias» recopilando textos del propio Pepe junto con los textos ganadores en las distintas modalidades de los Premios.

Un honor que mi texto forme parte de esta antología, ya que se trata de un libro solidario que destinará el dinero recaudado a continuar con la obra solidaria de Pepe Román de la mano de su ONG «Quesada Solidaria» que ha permitido la construcción y dotación de escuelas en Guatemala y Nicaragua.

En este enlace podéis colaborar con esta obra solidaria comprando un ejemplar del libro.

Solo puedo agradecer a la Editorial Liberman (especialmente a Pedro Molino), a la gente de la ONG «Quesada Solidaria» y todos y cada uno de los amigos de Pepe, por haberme permitido formar parte de este emocionante homenaje.

Y solo puedo deciros, que me dais un poco de envidia, porque… ¡cómo me hubiera gustado conocer a Pepe!