1. Aprobar todas las asignaturas y terminar la ESO. Incluso mates. Os lo prometí.
  2. No echar de mi cama a Lucas cuando a medianoche venga llorando porque tuvo otra pesadilla. Lo abrazaré fuerte y le diré que piense algo bonito, como hacías tú, mamá.
  3. Explicarle todo lo que ha ocurrido lo mejor que pueda cuando Lucas me pregunta por vosotros. Aprender a no llorar cuando lo hago.
  4. Aceptar que llorar tampoco es tan malo.
  5. Elegir el bachillerato de ciencias, aunque si estuvierais no lo habría hecho, solo por llevaros la contraria.
  6. No olvidar vuestras caras, ni vuestras voces. Ni todas las cosas importantes que me dijisteis, ni todas las recomendaciones que me hicisteis cuando escucharos era el plan más aburrido del mundo.
  7. Portarme bien con los tíos y procurar que Lucas también lo haga. Ellos no saben aún cómo tratarnos y están intentando hacerlo lo mejor posible.
  8. Decidir que me gustaría ser médico, como vosotros. Aunque eso signifique tener que estudiar mucho más de lo que vengo haciendo. Sí, lo sé, la media del bachillerato es importante, me lo habéis dicho miles de veces.
  9. Explicarle a Lucas que a los Reyes no se les puede pedir que te devuelvan personas.
  10.  Convencer a todo el instituto de que se cuiden y usen siempre mascarilla. Aunque sea un engorro. Que no salgan de fiesta. Y que, aunque se crean invencibles, no hagan el tonto.
A %d blogueros les gusta esto: