Mamá dice que cuando papá se canse de navegar otros mares, regresará. Se lo dice a su amiga Renata, en voz baja, mientras toman café. Yo no sabía que mi padre tuviera un barco. Lo imagino surcando el océano con su pata de palo, su parche, su loro.

– ¿Mamá, cuándo volverá papá? – pregunto.

– ¡Ese! ¡Ni me lo menciones! – contesta con su cara de enfado nivel estás castigado una semana.

Termino la leche y me meto en la bañera para practicar un poco. Tal vez mi padre, cuando regrese,  me lleve a dar una vuelta manzana por el mar.