Mira el último tramo de las noticias para aprender las palabras que desgranará en el ascensor ante su somnolienta vecina. Como ella siempre habla del tiempo, pretende impresionarla. Menciona isobaras, anticiclones, presiones, viento de levante, borrascas. Ella lo mira asombrada, no por sus repentinos conocimientos, sino por la escarcha sobre sus hombros, la tormenta eléctrica que anida en su cabeza, y el cielo despejado que amanece en su cinturón. Sonríe complacida. Puede que sea un friki, pero le gusta.
Un huracán lo atrapa en planta baja. Se aleja. Ella desea con todas sus fuerzas una nevada copiosa que les impida salir al exterior.
