Al otro lado de la ventana, un caballito de madera, la chimenea encendida, mi goma Milán, biscocho de yogur, el delantal de mamá, las trenzas de Alicia, el cenicero de papá. Música en el tocadiscos, la piel blanca de Aurora, mis primeros vaqueros. Un abrazo apretado sobre mi uniforme de instrucción. Mi madre gritando “No piséis lo fregado”. Los envoltorios de navidad rasgados. Lágrimas emocionadas y cigarros de felicitación. Los zapatos de mis niños sobre el sofá con el inaudito consentimiento de los dueños de casa. Mi madre mirando sola la tele. Su sillón vacío.
Con los ojos nublados, alineo el cartel de “En venta”.
