Ella no tiene habilidad ninguna para recogerse el pelo. Ensaya una coleta bien alta que le estilice el cuello y le otorgue aspecto serio y profesional. El traje chaqueta se sube irremediablemente al elevar los brazos. Después de amamantar, le ciñe demasiado, pero lo disimula respirando profundamente y tirando hacia abajo. Lleva tiempo sin usarlo, tanto como el maquillaje grumoso rescatado del cajón. Sonríe al espejo entrenando la expresión, intentando recuperar el aire decidido que perdió durante tantas noches en vela. Sale de casa después de recitar teléfonos y recomendaciones. Pisa la acera con los tacones de entonces y los miedos de ahora. Mira el reloj. Piensa en volver.

Esta es una realidad a la que todas las que hemos sido madres nos enfrentamos, antes o después.
Incluso las madres que tienen trabajo mientras tienen sus hijos, enfrentan el volver a empezar, el volver a demostrar, o volver a conocer. Las cosas cambian mucho de óptica, cuando se tiene hijos .. y las personas con las que trabajamos también cambian su forma de vernos.
En definitiva, las madres pasamos de examen en examen a lo largo de la vida… Pero sacamos fuerza y tiramos..
Un abrazo
Gracias, Andrea. Es cierto que cuando regresas al trabajo después de tener un hijo, ya nada es igual. Cambian las prioridades. Y lo urgente pasa por sitios distintos. Es un aprendizaje constante. Y eso es muy estresante pero muy positivo también.
Sin duda la síntesis literaria es un arte. (A mi me cuesta bastante) Qué bien y claro defines la situación. Una se pone en la piel de la protagonista, te sientes dentro del traje de chaqueta y sabes que hoy vuelves al trabajo… con la diferencia incorporada de que tienes que volver de nuevo a casa, pues en ella dejas lo más importante. Saludos.
Gracias, Pilar. Es cierto que la síntesis es complicada porque a menudo usamos más palabras que las estrictamente necesarias para intentar que se nos entienda. El truco está en usar menos pero seleccionarlas más. Es cuestión de práctica, así que si ahora te cuesta, con un poco de trabajo te costará menos. Y con respecto a la vuelta al ámbito laboral, sí es verdad que cambian completamente las prioridades cuando dejas lo importante en casa. Gracias por tu comentario.
Un abrazo