Tal vez no os hayáis enterado, pero ayer, 16 de febrero, durante un par de horas el Océano Atlántico se fue haciendo cada vez más estrecho y menos profundo. Tanto, que llegó a convertirse en un arroyo transcurriendo cantarín desde España hasta Argentina.

El fenómeno se produjo a partir de las 7 de la tarde, cuando un grupo de gente muy querida se confabuló para sentarse a su vera y mirar hacia la orilla de enfrente.

Por un momento estuve en Argentina y España a la vez. Y creo que todos los presentes lo estuvimos.

La presentación de “En abril especialmente” fue para mí, un conciliábulo de emociones que tomaron la Sala Madrid de la Biblioteca Iván de Vargas para sobrevolar todo el acto y llover nostalgias, risas, anécdotas y momentos llenos de complicidad.

La palabra que se repite una y otra vez en mi mente cuando pienso en la tarde compartida con tanta gente querida es GRACIAS.

Gracias a la Biblioteca Iván de Vargas que me cedió un espacio precioso con todas las facilidades que tuvieron a su alcance; a mi equipo de realización (Fede, José María, Andrea y Juan Manuel) que se ocupó de prepararlo todo: sillas, mesas, agua, sonido, vídeo, remolinos de libros, nervios y expectativas.

Gracias a mis dos presentadores de lujo: Domingo Jimenez Lacaci y Manuel Pozo Gómez, quienes supieron darle al acto la dosis justa de humor, emoción y simpatía y quienes con su generosidad me hicieron sentir tan cómoda como para hablar de cosas que nunca había hablado en público, para permitirme la emoción y sobre todo hacerme disfrutar de un rato genial.

Gracias a Mariaje Ainaga, que hizo una lectura generosa, elaborada, cuidadosa y a la vez natural, pero sobre todo emocionante, de dos de los capítulos de la novela.

Gracias a tanta gente amiga, a tanta gente amiga de la gente amiga, en definitiva, a tanta gente querida que decidió invertir su tarde de viernes en venir a acompañarme, a apoyarme y a vibrar en la emoción en la que, veía en sus miradas, todos estábamos vibrando.

Gracias a cada una de las personas que esperaron con paciencia para conseguir mi firma bi-bandera, a quienes me acompañaron con una copa y muchas risas al terminar.

Gracias a Platero Editorial por confiar una vez más en mi escritura, por estar presentes desde la distancia y por animarme a seguir peleando para que mis historias lleguen a mucha gente.

Y, como pongo en las dedicatorias, Gracias a la vida que me ha regalado dos banderas.

Especialmente en abril hizo especial una luminosa tarde de febrero y espero haga especiales muchas horas de la vida de quienes me hagan el regalo de leerla.

Espero, intuyo, deseo, vislumbro y quiero que Especialmente tiña de celeste, blanco, rojo y amarillo vuestras emociones.

A quienes me habéis acompañado, seguid remojándoos los pies en el arroyo Atlántico mientras avanzáis en las páginas, a quienes no habéis podido estar presentes, pero lo habéis hecho a la distancia, aquí podéis conseguir un ejemplar:

En España:

https://www.plateroeditorial.es/libro/en-abril-especialmente_150574/

En Argentina:

https://argentina.plateroeditorial.es/q/detalle?p2_id=44973

¡UN MILLÓN DE GRACIAS GIGANTE!

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