El mar lo ha engullido. Con su alma de ballena, ha abierto la boca para tragarse la embarcación entera. Si las cerillas no estuvieran mojadas, haría lumbre. Está oscuro. Una ameba pasa flotando a su lado y le sonríe. Entonces lo entiende. En la muerte nadie enciende la luz.
0
0
votes
Article Rating
0 Comments
Oldest
Newest
Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
