Esperó hasta dormirse y soñó con otra Navidad. Tal vez en la próxima, Papá Noel no se quedaría atrapado en los cables de la luz provocando el apagón generalizado en la ciudad. Tal vez en la próxima, dejarían de sonar las sirenas cada tan poco y no habría que correr a refugiarse en los sótanos. Aquí es más difícil que nos encuentre, le había explicado su madre al oído, en la oscuridad. Tal vez el próximo año, cariño. Tal vez.