En pocas palabras
A medida
- ¿Lotería, herencia inesperada, crucero por la costa de México?…. ¿qué eliges? – dice acariciando la bola de cristal. - ¿Elegir? Dígame usted qué pasara. ¿No es adivina? – contesto. - Venga, bonita. Decídete rápido o te cobraré doble. - Herencia - susurro para...
En lista de espera
Serán unas pocas palabras, pero resultará difícil pronunciarlas. Tendré que explicarles que esa extraña enfermedad que se ha contagiado en México, sumada a su deformación congénita, las válvulas, las complicaciones de la cirugía... Unas palabras que no significarán...
Tres almas
Cuando cada noche él se deslizaba en mi cama sin pronunciar palabra, y sin contemplaciones me sometía a sus deseos, yo lo dejaba hacer, mientras huía al jardín a esperar a que terminara y se fuera a dormir la borrachera a su propio cuarto. En el jardín, solía...
Obsesiones
Los fantasmas de historias son muy persistentes. No se conforman con que los estrujes en una hoja arrugada y los arrojes a la papelera. Tampoco es suficiente con reducirlos a cenizas con el mechero ese que tienes en el primer cajón aunque te has prometido dejar de...
Única respuesta válida
Las preguntas del examen parecen escogidas adrede para suspender a gran parte de la clase. Yo la observo ir y venir entre las mesas con ese andar torpe y no soy capaz de odiarla. De las veinte preguntas, podré con suerte, contestar tres. Y no es que no preste atención...
Recaída
Debo decidir. Rodeo el parque procurando no mirar las vallas de colores. Debo decidir. Una mujer empuja un carrito de bebé. Debo decidir. Las copas de los árboles se estrechan sobre mi cabeza. Debo decidir. El camino de grava atrae mis pisadas hacia el imán de las...
Itinerantes
La casa ha comenzado a llenarse de hormigas, dice mi madre. Y nos mudamos de ciudad. Eso ocurre cada tres o cuatro meses. Mi hermana y yo hemos pasado por tantos colegios que ya no recordamos sus nombres. Cuando nos instalamos, llama a mi tía y le dice que ya estamos...
Jornadas intensivas
Aprovechando la jornada de verano, cada tarde de agosto sobre las cuatro, pasaba a verte. Me quedaba largo rato observándote. Admirando la serenidad y el control con que mantenías una postura insostenible sin mover un solo músculo. Solías dejar tus dorados brazos...
Vaivenes
Al final, ni Caribe, ni Costa Dorada, ni Benidorm. Al final fueron dos tumbonas compradas en el chino (de las cuales solo una sobrevivió hasta el final del verano) y un pedido al Mercadona que incluía gazpacho, sandía y conservas de atún en grandes cantidades. En...
Legado
Desde que el abuelo había muerto, la abuela había dejado de ir a la verbena. Ese año, logré convencerla. Fue un trabajo de hormiga: notas brillantes, comportamiento irreprochable durante todo el verano y muchos recados llevados a cabo sin protestar. Yo tenía doce...
Pacto de silencio
Aquel verano lo pasamos de la playa a la discoteca. Sólo parábamos en casa para ducharnos, asaltar la nevera y dormir algunas horas. “Esto no es un hotel” “Si estuviera vuestro padre…”, repetía mamá amenazante. Una tarde, por más que nos pegamos al timbre y aporreamos...
La vida es una fiesta
Al primo Toño lo enterramos cada septiembre. Venimos haciéndolo desde que, en el 96, cogió su primera borrachera de verano (dicho esto literalmente, ya que le duró toda la estación). Durante el velatorio, María, la de la Jacinta, llora a moco tendido. Nosotros nos...
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