Este sábado he tenido el honor de participar en el acto de presentación del Verano Cultural 2020 de Molinicos (Albacete).

Y tuve esa suerte, porque durante ese acto recibí el Primer Premio en el Concurso de Relato Corto Cachivaches que desde hace 23 años organiza el ayuntamiento de este precioso pueblo. El relato premiado, Desesperada, puede leerse aquí.

Fue una noche muy especial, ya que los vecinos de Molinicos se reunían por primera vez después del estado de alarma. En un entorno precioso (una noche de verano en las instalaciones de la Piscina Municipal), y una gente que daba ganas de abrazarla sin poder hacerlo porque, por suerte, todo el mundo era muy consciente y cumplía con mucha seriedad las normas de seguridad.

Una entrega de premios distinta, por las mascarillas, el gel, la distancia entre los asientos, los termómetros al entrar, pero sobre todo distinta e inolvidable porque fue un acto de agradecimiento, de mirar atrás y coger fuerzas para seguir adelante. Un acto donde se podía palpar la solidaridad y la unión de un pueblo muy especial.

Gracias al Ayuntamiento de Molinicos por haberme dado la oportunidad de conoceros y de conocer a vuestra gente. Me ha emocionado mucho comprobar en vuestra experiencia, que entre todos se puede vencer la pandemia y seguir peleando, seguir de pie.

Mi enhorabuena a mi tocaya Patricia, ganadora del premio local, y a Cristina, cuya inolvidable voz acompañó la ceremonia con mucho arte.

Mi agradecimiento especial a la organización del concurso que me hizo sentir en todo momento muy bien acogida. (¡Gracias, Clara!)

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