Volando

Mientras su padre cerraba la tapa del contenedor con gesto adusto y resignado, Alicia dio un pequeño salto y despegó del suelo. El asfalto oscuro y mojado ya no enfriaba sus zapatillas rotas ni penetraba en su pequeño cuerpo aterido. Si la mano firme de su padre no hubiera sostenido la suya,  se hubiera remontado por encima de los edificios ajenos hasta desaparecer. Se conformó con flotar, justificando así la ingravidez en su estómago.

– Ya encontraremos algo, mi niña – lo escuchó decir antes de abrir la siguiente tapa. Pero Alicia se sentía tan liviana, que sólo deseaba que su padre le soltara la mano para poder volar.

2 thoughts on “Volando”

  1. Angel Kandel dice:

    breves pero contundentes palabras conforman un legado de Patricia Collazo…¡como siempre!

    1. pcollazo dice:

      ¡Gracias, Angel! ¡Qué bueno es saber que tú también estás siempre ahí!

Tus comentarios ayudarán a muchas palabras a ponerse de pie

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