Entemofobia – Mención especial en el III Certamen Literario “Universidad Popular de Almansa” 

En este barrio cada vez hay más hormigas negras, dijo mi abuelo asomado al balcón. En la calle, los nuevos vecinos acarreaban bolsas de la compra cargadas de ropa, muebles desarmados y enceres indescifrables. Entre ellos había dos niños. Parecían simpáticos. Sonreían todo el tiempo y tenían ojos grandes y dientes muy blancos.

– Padre, no diga esas cosas –reprochó mamá.

– En cuanto la líen, insecticida y fuera.

Yo revisé paredes, baldosas y macetas sin encontrar ni una sola hormiga.

– Fascista – murmuró mi madre. No entendí lo que quería decir, pero pensé que sería la marca de un insecticida.

Supongo que el abuelo no lo habrá querido comprar. Para colmo, mamá debe tener pánico a las hormigas. Porque desde aquel día, no hemos vuelto a visitarlo.

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