Recaída

Debo decidir. Rodeo el parque procurando no mirar las vallas de colores. Debo decidir. Una mujer empuja un carrito de bebé. Debo decidir. Las copas de los árboles se estrechan sobre mi cabeza. Debo decidir. El camino de grava atrae mis pisadas hacia el imán de las risas infantiles. Debo…

Itinerantes

La casa ha comenzado a llenarse de hormigas, dice mi madre. Y nos mudamos de ciudad. Eso ocurre cada tres o cuatro meses. Mi hermana y yo hemos pasado por tantos colegios que ya no recordamos sus nombres. Cuando nos instalamos, llama a mi tía y le dice que ya…

Jornadas intensivas

Aprovechando la jornada de verano, cada tarde de agosto sobre las cuatro, pasaba a verte. Me quedaba largo rato observándote. Admirando la serenidad y el control con que mantenías una postura insostenible sin mover un solo músculo. Solías dejar tus dorados brazos suspendidos en el aire, como si estuvieras a…

Vaivenes

Al final, ni Caribe, ni Costa Dorada, ni Benidorm. Al final fueron dos tumbonas compradas en el chino (de las cuales solo una sobrevivió hasta el final del verano) y un pedido al Mercadona que incluía gazpacho, sandía y conservas de atún en grandes cantidades. En junio me había llegado…

Excluidos

Por qué demonios sus dueños los han abandonado, si no se han alejado de ellos ni un solo momento en todo el verano, se preguntan. Uno, retenido en el bolsillo trasero de un jean que ha quedado derramado sobre la silla. El otro, en el interior de un atiborrado bolso…

Legado

Desde que el abuelo había muerto, la abuela había dejado de ir a la verbena. Ese año, logré convencerla. Fue un trabajo de hormiga: notas brillantes, comportamiento irreprochable durante todo el verano y muchos recados llevados a cabo sin protestar. Yo tenía doce años. Y la certeza de poder arreglar…

Pacto de silencio

Aquel verano lo pasamos de la playa a la discoteca. Sólo parábamos en casa para ducharnos, asaltar la nevera y dormir algunas horas. “Esto no es un hotel” “Si estuviera vuestro padre…”, repetía mamá amenazante. Una tarde, por más que nos pegamos al timbre y aporreamos la puerta, nadie contestó. …

La vida es una fiesta

Al primo Toño lo enterramos cada septiembre. Venimos haciéndolo desde que, en el 96, cogió su primera borrachera de verano (dicho esto literalmente, ya que le duró toda la estación). Durante el velatorio, María, la de la Jacinta, llora a moco tendido.  Nosotros nos palmeamos las espaldas, nos decimos cuánto…

Ecología pura

En el verano, a la hora de la siesta, mamá nos mandaba al río a hacer pis. ¡No se os ocurra bañaros!, advertía. ¡Ni regresar antes de las cinco!, agregaba siempre cuando estábamos en la carretera de tierra ya. ¿Para qué teníamos que orinar en el río? Pues porque nuestro…

Otro punto de vista

De pequeño, no aguantaba a Raquelita. En las tardes de verano, nuestras madres me la encargaban mientras tomaban algo en el bar, yo tenía que entretenerla. La subía al tobogán fingiendo que era la torre Eiffel, o la montaba en el balancín y le hacía creer que cabalgábamos las praderas…

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