Progresa adecuadamente

Sí, papá, pero, ¿y esa?, insistes con un vuelo de flequillo sobre las cejas. Esa no, esa otro día, Joaquín. No estamos preparados para esa, me justifico en silencio, mientras tú, brazos cruzados y boca fruncida me miras con reproche. Sé que María la dejó allí adrede, para ti, para…

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